Sexo histórico Vol. III

Ya sabes qué es lo que toca hoy ¿verdad? Sí, hoy toca hablar de historia y la última mención fue para el orgasmo femenino, así que hoy hay que traer a otro invitado que sea muy especial. ¿Qué quién es? Pues nada más y nada menos que la vaina del sable, la funda de seguridad, el plastiquito de la alegría, el capuchón del amor, el… ejem… disculpas que me vengo arriba… ¡Por favor que entre en escena el condón! ¡Recibámosle con un fuerte aplauso!

Y es que en los tiempos de María Castaña ya apetecía retozar en la alcoba sin preocuparnos por los embarazos no deseados, por ello la autobiografía del preservativo se remonta a milenios atrás en el tiempo.

Tanto es así que ya los antiguos egipcios (1000 A.C.) lanzaron lo que supone el proto-condón, es decir, la versión rudimentaria de lo que hoy conocemos como preservativo. Y es que a parte de hacer pirámides y pintarse de perfil en los muros de su proto-facebook también les gustaba dar rienda suelta a su pasión, por ello confeccionaron lo que está registrado históricamente como el preservativo más antiguo de la historia, que consistía en una tripa de animal cerrada por un extremo y anudada al otro para que no se saliera del pene. Eso tendría que cortar la circulación que ni un torniquete… ¡Ah! Además tenían el modelo Premium que estaba hecho de lino… imagino que eso raspaba que daba gusto…

También hay escritos anteriores a la era de nuestro señor Jesucristo en los que aparecen menciones a los preservativos, como por ejemplo en China, donde se usaba lino aceitado para atarlo al pene y cubrirlo durante el coito (algo más delicados eran respecto a los egipcios). A la par que en Francia, en la cueva de Combarelles se pueden encontrar murales en los que aparecen dibujados escenas eróticas donde aparece nuestro amigo el condón (estas ya datan de entre el 100 A.C y el 200 D.C.).

Ahora pegamos un salto temporal más grande, pues no fue hasta el siglo XVI cuando las eminencias médicas comenzaron a recomendar el uso del preservativo como método profiláctico (ni hablar de anticonceptivos, que la Edad Media estaba muy cerquita y en Europa eran muy de Dios, patria y fueros). Así que para la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS) empezaron a ser muy útiles. De hecho, Gabriel Falopio (famoso médico italiano) realizó pruebas con un preservativo que él mismo diseñó e hizo probar a 1100 hombres y demostró que en ninguno de los casos hubo contagio de la sífilis (se entiende que los 1100 no usaron el mismo preservativo, si no 1100 replicas).

Dos siglos más tarde, ya en el XVIII, empezó a aparecer el auge del preservativo como método anticonceptivo y profiláctico, tanto es así que incluso en las grandes ciudades europeas eran muchos los mercaderes que comercializaban la versión actualizada del preservativo de tripa de animal. E incluso había publicidad en forma de panfletos

“EXTRA EXTRA el maravilloso profiláctico anticonceptivo del Dr. Amor ya está en las calles”

Mientras tanto, en Japón durante los siglos XVIII y XIX se empleaban preservativos hechos con láminas finas de cuero llamados “Kawagata” o “Kyotai” y otro modelo llamado “Kabutogata” realizado con caparazón de tortuga o incluso marfil. Por lo visto siguiendo la traición samurái decidieron enfundar sus katanas en vainas rígidas para mejor mantenimiento del sable.

Pero allá, en 1840, con las nuevas técnicas de tratamiento por las que se confeccionó el caucho todos estos métodos tradicionales y de dudosa eficacia empezaron a desaparecer. Acción que se acrecentó en 1930 con la fabricación líquida del látex, técnica de manufacturación que hoy en día sigue practicándose ya que han demostrado su enorme eficacia siempre y cuando sean correctamente aplicados y empleados, son de fabricación poco costosa, pueden venderse sin receta médica, no tienen efectos secundarios… un sinfín de maravillosas y satisfactorias facilidades respecto al proto-condón de tripa.

Y como bien sabrás, el mundo del anticonceptivo moderno es un mundo aparte, que incluso tiene chicha para un artículo propio, así que estate atent@ por si un día aparece publicado un artículo sobre anticonceptivos y sus tipos.

Yo ahora me voy, que como buen valenciano adoptado que soy debo disfrutar de las fallas, no sin antes dejaros con esta imagen y la recomendación de que visitéis esta web sobre sexualidad:

www.sexualmente.es

 

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Escrito por Juan Mª Soler Martínez

Licenciado en Psicología, especializado en Terapia de Parejas y Sexología

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encuesta de sexualidad

6 Comments to Sexo histórico Vol. III

  1. Reme Quiles dice:

    Cada semana te superas….que curioso ,ya esta todo inventado ..bueno o casi todo…ahora a disfrutar de las fallas..Felicidades me encantan tus articulos

  2. Jesus Martínez Muñoz dice:

    Bueno querido blogger tu no fallas ni en falles.
    Poco que comentar mas cultura para my body hasta la semana que viene

  3. Penélope de Villagarcía dice:

    Lino?
    Me has dejado de piedra!

  4. […] amig@, como la semana pasada estuve hablando del preservativo me quedé con ganas de seguir hablando de los anticonceptivos y es que ¡hay un montón! Y yo sin […]

  5. […] en lo que método barrera se conoce. Ya le di un repaso a su historia hace unas semanas (pincha aquí para recordarlo). Y es que nuestro amiguito es el favorito del populacho para frenar la creación […]

  6. […] anales de la historia, no. Para comprenderlo hay que leerlo, así que vamos allá (no te cortes y pincha en último para más […]

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