Sexo histórico Vol. II

Damas y caballeros, niños y niñas bienvenidos a la segunda entrega de “SEXO HISTÓRICO” me complace anunciar que para este segundo volumen tenemos un invitado de honor, amado y respetado por todos, no es nada más y nada menos que… (redoble de tambores, se corre el telón, el foco apunta al centro del escenario…) EL ORGASMO FEMENINO.

¿Qué que tiene que decirse del orgasmo femenino en la historia? Ufff siéntate y agárrate bien porque el pobre ha recibido palos para dar y regalar.

A lo largo de la historia y de las diferentes culturas el placer sexual femenino ha estado mal visto, no sabemos muy bien por qué pero se reunieron diferentes señores (todos muy machos) y decidieron que esto estaba muy mal y que había que ponerle frenos, por ello recurrieron a emplear técnicas que iban desde el adoctrinamiento que rozaba el esclavismo y la represión absoluta, hasta auténticos atentados contra la humanidad, y en concretamente contra los derechos sexuales femeninos. Vayamos por partes:

Ablación: Ablación es uno de los muchos nombres, los más recatados la llaman circuncisión femenina (que dicho así hasta parece poca cosa), pero los más realistas la denominan mutilación genital femenina (la OMS trabaja en suprimir esta “tradición”) debido al daño permanente e irreversible que genera. Esta práctica realizada especialmente en África, consiste en la extirpación del capuchón del clítoris y del mismo clítoris de forma parcial o total. Existe una variante que es llamada infibulación, que consiste en retirar capuchón, clítoris, labios menores y mayores y tras esta carnicería realizar un cosido, cerrando los restos que quedan de la vulva, dejando así un minúsculo orificio para excretar la orina y la menstruación. Imagina por un momento el dolor que tiene que suponer que te arranquen la parte de tu cuerpo con mayor número de terminaciones nerviosas, sin anestesia, con un cuchillo viejo y oxidado, cerrarte las heridas con instrumental y prácticas rudimentarias y sobrevivir a las infecciones causadas a posteriori… todo por superar el ritual que te convierte en adulta y que te priva de placer sexual durante el resto de tu vida… imagina…

Histeria femenina: Este “trastorno” se diagnóstico a diestro y siniestro durante la segunda mitad del siglo XIX (ver a una mujer “histérica” en la época victoriana era tan común como un parche para el ojo vago en los 90). Sus síntomas eran tan variados que hacer un diagnóstico diferencial tendría que ser una hazaña que tomase décadas puesto que entre ellos se encontraba: insomnio, fatiga, retención de líquidos, gases, espasmos musculares, problemas respiratorios y del apetito, dolor de cabeza y especialmente remarcables “problemas de conducta e irascibilidad”.
El tratamiento principal consistía en la manipulación de los genitales femeninos hasta conseguir un orgasmo (o paroxismo histérico, como lo llamaron), de esta manera la liberación de la tensión producía un alivio en los síntomas, casi consiguiendo que desaparezcan. ¿Qué fue lo que pasó? Puesto que en aquella época el modelo de mujer “ideal” debía corresponderse con el de una mujer íntegra, pulcra y en donde el sexo solo se practicaba con fines reproductivos podrás imaginar que la represión del deseo sexual estaba a la orden del día. Por ello cualquier mujer que tuviera algún comportamiento o pensamiento fuera de lugar debía acudir al médico, pues este trastorno se somatizaba a través del útero (del griego “hystera”) y manipulando las partes nobles de las señoras conseguiríamos calmar el útero. Pues bien, las clínicas se colmaron de pacientes, los médicos comenzaron a fatigarse de tanto paroxismo histérico (orgasmo en la lengua común) y con ello decidieron crear el vibrador, porque ya comenzaban a tener agujetas…

Freud y la polémica clítoris-vagina: El clásico psicoanalista también tuvo mucho que ver en la historia del orgasmo femenino, pues fue de los que mojaron de lo aprendido durante la época victoriana. Cuando trabajaba en su teoría sobre el desarrollo psicosexual quiso matizar que para que las mujeres alcanzaran la plenitud sexual y transformarse en adultas hechas y derechas debían transferir sus impulsos sexuales, y por ende sus orgasmos, desde el clítoris (órgano infantil y pseudofálico) a la vagina (órgano adulto y representativo de la mujer). Así es como nació la tan divulgada polémica de orgasmos vaginales VS orgasmos clitorianos, mito que hoy en día sigue existiendo y es causa de ansiedad y estrés en cientos de parejas que no alcanzan el clímax mediante la penetración. Y es que gracias a la obra de Freud, la importancia de los orgasmos vaginales, viajaron de punta a punta del mundo, popularizando el término “frigidez” y estigmatizando a millones de mujeres que se creían infantiles e incompletas gracias a las teorías del psicoanalista. No sólo hay que culpar al 100% al austriaco, ya que su escuela y gran parte de los que continuaron con su obra fueron reconocidos divulgadores de la teoría, especial mención a Marie Bonaparte (familiar de Napoléon) y Françoise Dolto, ambas mujeres de la escuela Freudiana y que machacaron la importancia del transvase clítoris-vagina durante décadas.

Dicho esto terminamos por esta semana ¡espero verte a la que viene leyendo y aprendiendo por aquí!

Me despido con el tema «Hysteria» de Muse, feliz semana

Escrito por Juan Mª Soler Martínez

Licenciado en Psicología, especializado en Terapia de Parejas y Sexología

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9 Comments to Sexo histórico Vol. II

  1. Juan dice:

    Con lo que me gusta la historia estoy deseando leer más de este tema

  2. Jesus Martínez Muñoz dice:

    Querido bloger leyendo cosas como estas se llega a la conclusión que el ser humano (sobre todo el de sexo masculino) ha necesitado mucho tiempo para evolucionar y gran parte aun no lo ha conseguido.
    Como disfruto y aprendo con tus conocimientos seria bueno si un dia lo dedicas al Sexo en la antigua Esparta puede que aprendieramos algo

  3. Roseta dice:

    Horrooooor! Lo de la ablación.
    Y con el patoxismo histérico, como para ir al seguro. Jeje
    Muy bueno el artículo. Muy instructivo

  4. Anónimo dice:

    histérica me pongo yo de ver que aún sigue sucediendo esto……. pero ahora no hay especialistas que te cure de esto

  5. Edelmiro dice:

    Desde luego, da entre miedo y vergüenza pensar que hace menos de 100 años pasaban algunas de las brutalidades que comentas.

  6. laura dice:

    Uno no se da cuenta si no lee cosas así de lo crueles que podemos llegar a ser.

  7. Anónimo dice:

    Muy interesante, como todos los que publicas, espero el de mañana, un saludo

  8. […] qué es lo que toca hoy ¿verdad? Sí, hoy toca hablar de historia y la última mención fue para el orgasmo femenino, así que hoy hay que traer a otro invitado que sea muy especial. ¿Qué quién es? Pues nada más […]

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