Los tres enemigos del sexo

¿Cuáles creéis que son los tres peores enemigos del sexo? ¿Los tres sentimientos o pensamientos que más perjudican a nuestras relaciones íntimas? Son elementos que pueden llegar a destruir nuestra vida sexual, ya no sólo si tenemos pareja, sino en general. Seguro que los conocéis…

PEREZA: La pereza es mala para cualquier aspecto de nuestra vida pero, más aun, para el sexo. “Me da pereza ponerme a ello”, y si a esto le sumas algo de fatiga o cansancio, adiós a tu vida sexual. La pereza nos arrastra, nos envuelve y nos vence. Nuestra vida sexual tiene que ver con nuestra autoestima, nuestra satisfacción general y nuestra salud, ya que es una necesidad vital primaria. Si renunciamos a ella veremos que arrastrará consecuencias, bien personales bien en pareja. Es cierto que requiere un esfuerzo físico, pero entonces ¿en qué pensamos más, en los costes o en los beneficios? Si no tenemos en nuestros planes la reproducción ni crear descendencia, entonces el sexo ya sólo tiene un objetivo: disfrutar. También hago hincapié en que coger el hábito de la pereza es muy diferente a estar cansado después de un largo día de trabajo puntual. No es lo mismo un estado puntual que un hábito adquirido.

PRISA: Hace tiempo leí en un libro (“El sexo es tuyo”, de Silvia de Béjar) que las mujeres, a veces, nos presionamos por acabar pronto, por llegar lo antes posible al orgasmo sobre todo cuando nos están practicando sexo oral porque nos sentimos mal. Pensamos: “¿Y si estoy oliendo mal?”, “¿Y si estoy tardando demasiado?”, “Pobre, se va a cansar”…o, en otras ocasiones, “Voy a fingir y que acabe ya por favor”. Pensando estas cosas es precisamente cuando perdemos el tiempo. ¿Por qué tenemos prisa? ¿Por qué hay que acabar pronto? Si llega el orgasmo, que llegue, pero que no sea por exigencia propia. Siempre digo que la fase de excitación y meseta (las previas al orgasmo) son las más importantes y las que más debemos estirar, el orgasmo dura segundos, y las fases anteriores lo que nosotros queramos. Así que, con calma y sin prisa. Lo mismo para los hombres, “el aquí te pillo aquí te mato” no nos suele ni gustar ni satisfacer. ¡Cuidemos los preliminares!

RUTINA: Hacer siempre lo mismo, las mismas posturas, en nuestra cama de siempre, teniendo la iniciativa siempre el mismo…no debemos generar una rutina de algo que necesita novedad para sobrevivir. A nivel cerebral, cuando nos acostumbramos a algo, es decir, cuando nos habituamos y nos resulta familiar o aburrido, nuestra respuesta sináptica entre neuronas pierde intensidad (la amplitud de la respuesta disminuye) porque ya no genera la misma sorpresa ni satisfacción. Esto pasa con todo, en cuanto algo ya lo tenemos más que visto deja de interesarnos. Por eso es tan importante cuidar la novedad en las relaciones sexuales y practicar ejercicios diferentes, en lugares diferentes, de maneras diferentes…La rutina es, quizás, el enemigo que más pesa en todo esto. Aprovecho para recordaros que el juego erótico que os propuse en mi último artículo es una manera muy buena y divertida de romper con la monotonía en el sexo.

Si detectáis que alguno de estos elementos acecha a vuestras relaciones sexuales, procurad ponerle fin cuanto antes. Suelen ir a más y coger cada vez más fuerza. Y cuanto más tiempo pase con cualquiera de estos hábitos, más difícil es después encontrarle la solución. Os animo a que exploréis vuestras relaciones sexuales y si encontráis algo de esto, ¡cambiadlo!

¡Gracias por leerme! ¡Hasta la semana que viene!

Escrito por Rosalía

www.adamiapsicologia.es

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2 Comments to Los tres enemigos del sexo

  1. Lidia dice:

    Y los tabúes!!

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