Llegar a la vez

Albufera¿Cuándo estáis con vuestra pareja os entra siempre hambre a la vez?, ¿os apetece comer lo mismo?, ¿os dormís al mismo tiempo?, ¿os despertáis a la misma hora? Entonces, ¿por qué cuando hablamos de sexo os tiene que apetecer a la misma hora, con la misma intensidad, y lo mejor de todo, debéis llegar al orgasmo al mismo tiempo?, ¿qué somos en la intimidad, clones?

Como comentaba en la entrada anterior ya en los años 60 Masters and Johnson, con sus estudios, desmitificaron el orgasmo simultáneo, sin embargo sigue estando muy presente en nuestros días, a menudo sigue siendo el objetivo del encuentro sexual, y eso os puede frustrar, si no “llegáis a la vez” es perfecto, no pasa nada.

“Si te centras en el destino olvidas las vistas”

¿Cuántas veces os habéis excitado únicamente con una fantasía, sin hacer nada más, o viendo a vuestra pareja disfrutar? En el sexo hay una carga psicológica importante, no es un baile exclusivo de cuerpos, no debéis olvidar al director de orquesta: el cerebro.

“La respuesta sexual es mucho más que hormonas o regiones del cerebro… simplificando un poco la cuestión, el sistema nervioso periférico tiene dos estados posibles: parasimpático (estamos relajados) y simpático (bajo estrés). Normalmente, estamos en el primero, y cuando hay amenazas (accidentes, nerviosismo extremo) se activa el segundo. Por lo tanto, lo fundamental es entender que la sangre solo va a los genitales cuando está activo el parasimpático (por eso hay erecciones nocturnas o gatillazos estando nervioso), y que para llegar al orgasmo se debe activar el sistema nervioso simpático. La relación entre estos dos estados del sistema nervioso puede explicar muchas de nuestras respuestas sexuales, y es que sin duda estar excitado afecta a otros aspectos de nuestro comportamiento, y al revés”. (Pere Estupinyà).

Por lo tanto el estrés que causa estar pendiente únicamente del orgasmo y que además “sea al mismo tiempo”, parece va en contra de lo que dicta tu director de orquesta, que requiere tranquilidad y relajación para mostrar su mejor melodía.

Disfruta, por fin, de ese sexo con la luz encendida, que te mira a los ojos y te pone del derecho y del revés, siente, explora, desea. Cuanto más te acercas a esa idea preestablecida y asumida por todos, sin tomarte el tiempo suficiente para conocerte, más te alejas de tu placer, tu orgasmo particular, tu propia melodía, tu banda sonora en la intimidad, que es única.

¡Feliz fin de semana!

Sere Casañ Guzmán

 

Escrito por Sere

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