Sexualidad en la infancia.

¿A que jugabas con cinco años?

Si no lo recuerdas todo no pasa nada, seguro que ahora haces memoria.

Si te preguntara sobre tus juegos en la infancia, pero los sexuales, probablemente no los recuerdes con claridad. Si los recuerdas, será  alguna situación concreta, pero no de muchas. Y de todo lo que recuerdes, quizá hayan varias que hagas como que no las recuerdas. -Demasiado «fuerte» para contarte.
¿Me equivoco?

No es que aún no tengamos confianza, es que hay un porcentaje muy bajo de gente adulta que recuerda con claridad y certeza haber practicado estos juegos.

Ernest Borneman ha encontrado una explicación, no todo es tabú. Afirma en su teoría, que en la pubertad se da un tipo de amnesia selectiva que afecta a lo relacionado con las situaciones sexuales en la infancia.

Sugiere, que esta amnesia quizá explique porque luego, cuando te haces mayor, te resulta tan sorprendente los juegos eróticos infantiles a pesar de haberlos practicado tu antes.

¡Y es que no los recuerdas!

Entre adultos, observar este tipo juegos provoca una gran variedad de reacciones. Pasando desde el castigo, hasta la naturalización. Por ejemplo, en la tribu Kwoma de Nueva Guinea, no dejan a los chicos tocarse los genitales, ni siquiera al orinar. En cambio en la Hopi, son los adultos quien masturban a niños y niñas.

Son las actitudes de tus mayores ante estos juegos y ante tu expresión de la sexualidad, las que te condicionarán en cómo la vivirás posteriormente. Empezando así desde que eres un bebé y tienes la primera erección refleja (incluso antes de haber nacido, siendo un feto, puedes tenerlas), estas, clitoricas y peneanas, se pueden producir durante cualquier situación que te de gustito. Ya sea un baño, mimitos, caricias, o la lactancia. Esta última es debida a que la succión activa nervios sensitivos en los labios, que envía mensajes al cerebro interpretados como placenteros y ¡Pim! Activan los reflejos sexuales.

Desde ese mismo momento, sea cual sea la reacción de mama y papa, ya estará formando parte de tu aprendizaje sexual. ¡Empieza tu camino!

A partir de los dos añitos, y ya hasta la adolescencia, se despierta la curiosidad. Ya sea de manera solitaria o colectiva. Se da a través de juegos, «enséñame que tienes y luego yo», «a los hospitales»… Así, irás descubriendo cómo eres, como son el resto y qué es lo que os da gustito. Es aquí cuando empieza la estimulación por frotación manual, con mantas, almohadas, ¡todo vale!

Conforme vas creciendo, vas adquiriendo conciencia de cuando a mama y papa no les gustan tus juegos, así que asocias que están mal, y como no quieres dejar de hacerlos, pues mejor que no te vean.

La búsqueda y experimentación sexual no cesa, con niñas y con niños. Se trata de comprobar como es, como eres, y como son el resto de colegas. De jugar a lo prohibido. Hay masturbaciones colectivas e individuales, pero al haber conciencia de que no se tiene que jugar a esto, que no se enteren, la actividad sexual se lleva a cabo con discreción. Desde su punto de vista es un juego, experimentar y divertirse pasándoselo bien, pero la gran mayoría de veces, para el adulto que descubre el cuadro es toda una orgia.

Si bien es cierto, que es recomendable enseñar las pautas socialmente aceptables, que lo hagan, pero en la intimidad. Hay quien frustra todo contacto de jugueteo sexual diciendo que eso no se hace, que está mal, o que eso es una guarrada. Sin saber como de importante es que no se traten los genitales de forma diferente al resto del cuerpo, como un exceso de limpieza del área genital, porque esto genera la sensación de que estos son sucios y como hacerlo a través del lenguaje para no confundir, ya que si oreja es oreja, la vulva no es la almeja.

 

¿Por qué es tan importante la sexualidad infantil?

Porque en función de cómo se viva y se perciba desde el inicio, será el punto de partida para el desarrollo de la sexualidad futura. Estos juegos sexuales no son dañinos y desempeñan un papel psicosocial en la evolución de una saludable infancia.

La reacción de mama y papa es muy muy importante en estos primeros años de vida, ya que si tiene una carga negativa, puede generar traumas y una actitud patológica hacia el sexo. ¡Así que a jugar y experimentar se ha dicho!

 

¿Ya te vas acordando de algo más?

 

 

¡Un beso y hasta la próxima!

 

 

Escrito por Bea. H

Graduada en Psicología. Especializada en Terapia de Parejas y Sexología

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4 Comments to Sexualidad en la infancia.

  1. Santi dice:

    Me has recordado una situación en la que nos reuníamos los chicos de la pandilla (chicos y chicas) para meternos mano. Entrábamos por parejas en una habitación oscura y cuando entré yo con una chica no hicimos nada porque nonsabíamos qué hay que hacer

    • Bea. H dice:

      Me alegra haberte hecho recordar ese momento. Seguro que le paso a más parejas de la pandilla, faltaba información en el juego.
      Un beso Santi!

  2. Edelmiro dice:

    Yo recuerdo un amigo que medio-abusó de una niña cuando los dos teníamos unos 13 años y me quedé petrificado a su lado sin saber qué hacer.

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