Romances de ansiedad y sexo nervioso

¿Cuántas veces has dejado que los pétalos de las margaritas decidan por ti? ¿Te sientes indecis@ y sabes que eres tú mism@ quien se bloquea? ¿Te montas un discurso que si lo ponen en una peli caen rendidos miles de amantes, pero a la hora de la verdad te quedas en blanco y te da un tic nervioso?

Pues hoy tienes un espacio aquí mismo en donde puedes desahogarte y hablar del tema, porque vamos a destripar a la ansiedad, ese gran enemigo hijo de Satán que tantas cosas buenas nos ha hecho perdernos en esta vida y más aún, en el amor y el sexo.

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A la hora de relacionarse para conocer gente nueva, ligar o incluso en el sexo (inclusive con tu pareja de toda la vida) muchas veces nos autolimitamos y nos quedamos con ese amargo sabor del “y si…”. ¿Por qué llegamos a este punto? Sin querer entrar en generalizaciones podríamos responder que porque nos consideramos fracasad@s. Bien sea por temor a hacer el ridículo, por sentirnos juzgados, por miedo al rechazo, por miedo a expresar nuestros deseos y estropear lo que ya tenemos, por pensar que no merecemos la satisfacción que nos otorga acercarnos a la otra persona…

Y ¿cuál es el sentimiento que promueve esto? La ansiedad. Esa grandísima bastarda que ama tenernos atados con una correa corta a su merced. Para colmo no se limita a fastidiarnos una única vez y luego nos deja en paz, no, para nada, le gusta recordarnos día a día el bochorno que pasamos cuando teníamos 12 añitos y nos declaramos a nuestro amor del cole. O cuando quisiste probar aquella postura que viste en la tele y salió todo mal… Y es que a la ansiedad le gusta llamarnos a “grito pelao” para meternos miedo…
Pero lo peor de todo es que es un arma que vive proyectada en el futuro, nos hace dudar de nosotr@s mismos ante sucesos que aún no han ocurrido y hace que a día de hoy nos sintamos realmente mal por algo que aún está por llegar, por esa cita del sábado, por la boda de nuestro mejor amigo donde te quieren presentar a Fulanit@, por la escapada romántica con nuestr@ cari donde el sexo abundará…

¿Cuál es modus operandi? La ansiedad es una reacción fisiológica adaptativa, nos ayuda a prevenir situaciones en las que podríamos poner en riesgo nuestra integridad y dota al cuerpo de energías (de ahí el chorro de fuerza que nos invita a correr) para que huyamos del foco del problema hasta un lugar seguro, hasta nuestra zona de confort. Esto es puro mecanismo evolutivo de supervivencia, es hasta comprensible en escenas tales como una pelea, un atraco, etc. pero… ¿y ante un rechazo amoroso? ¿y ante un gatillazo? ¿y ante una falta de lubricación?

Y es que a esta pillina le gusta generar un círculo vicioso con el cual nos tiende su correa de castigo. Al pasar bochorno, miedo, vergüenza, tristeza… y generarse una respuesta de ansiedad ante tal evento, nace una respuesta involuntaria e inconsciente de evitación-huida ante tal evento. Esto hace que en el futuro evitemos volver a exponernos para no pasar el maltrago, aunque sean en situaciones triviales, o si nos vemos obligados a afrontarla, nos pide con urgencia que nos vayamos. De esta manera aparece el efecto “Profecía autocumplida” el cual dicta que si tenemos la predisposición de que algo va a ir mal, nuestro comportamiento o pensamientos respecto al tema van a hacer de guía para dirigirnos al fracaso. Es decir, si somos agoreros estaremos abocados al fracaso debido toda la predisposición que estamos aportando inconscientemente (o no tan inconscientemente).

Se ve más sencillamente con estos ejemplos:
Si nos preocupamos en exceso porque no sabemos ligar, cuando al fin nos lancemos al ruedo va a aparecer esta ansiedad que hemos estado cocinando a fuego lento durante días y nos va a dejar en ridículo.
Si te preocupas en exceso en que no se te levante cuando quedes con tu churri este finde pues efectivamente llegarás con esa preocupación criada desde el lunes y no se podrá mantener la erección.
Si crees que te va a doler cuando te vayan a penetrar porque una vez te paso y ahora has quedado con alguien para tener relaciones y vas arrastrando esa bola nociva de preocupaciones, efectivamente, estás más predispuesta a volver a experimentar algo de dolor.

Es importante cortar este ciclo de ansiedad anticipatoria que nos bloquea tanto, para ello permíteme dos consejos:

Vive el presente, la ansiedad se puede enquistar en ti e ir alimentándose a medida que más vueltas le demos al asunto. Akuna Matata, Carpe Diem y demás.

Sé consciente de tus límites. Cuando esta ansiedad es elevada no intentes forzar la maquinaria que al final se romperá. No hay ningún problema en tomarse las cosas con calma e incluso puedes hablarlo con la otra persona para en vez de ir a meterla a la primera de cambio, potenciar más la sexualidad, con caricias, masturbaciones, sexo oral, etc. cualquier cosa que deje de lado el foco de ansiedad y con ello eliminemos la creencia de “Tengo que cumplir”. Porque amig@s, el sexo no es una tarea de rendimiento o un trabajo que nos ha solicitado nuestro jefe. De esta manera podemos disfrutar del sexo sin recurrir al factor estresante.

Así que ya sabes, el peor juez que tenemos somos nosotros mismos, no dudes en mandarlo a tomar viento cuando se pase de severo 😉

¡Feliz semana y a disfrutar del día a día!

Escrito por Juan Mª Soler Martínez

Licenciado en Psicología, especializado en Terapia de Parejas y Sexología

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6 Comments to Romances de ansiedad y sexo nervioso

  1. Juan dice:

    Tienes toda la razón cuando quieres quedar bien te pasa el gatillazo hay que darle menos importancia y resultará mucho mejor. Gracias por tu información te espero la semana que viene.

    • Juan Mª Soler Martínez Juan Mª Soler Martínez dice:

      Tratar todos estos asuntos con calma y conversando ayudan a normalizar la situación y hacer que lo parece un problema sea únicamente una anécdota. Lo importante es no generar este círculo vicioso de ansiedad-preocupaciones

  2. Jesus Martínez Muñoz dice:

    Con ansiedad o sin ella siempre hay un sentimiento de quedar bien y no es bueno para nada. Hay que dejar fluir la situación y tener suerte con la pareja ya que con la comprensión adecuada por ambas partes desaparece la ansiedad y se convierte en placer mutuo.
    See you next weck.

  3. Anónimo dice:

    Muchas veces la ansiedad, los nervios y la inseguridad no te deja disfrutar de lo que estas viviendo. A mi me pasa sobretodo cuando estoy conociendo a alguien.

  4. Anonimo dice:

    Y los consejos para los q aun somos Vírgenes ? Esa sensación aumenta y me identifique con el circulo ..

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