Pensamientos que provocan disfunción eréctil

Cuando a consulta llega un caso de disfunción sexual lo primero que debemos explorar es si ésta es derivada de algún déficit hormonal, problema fisiológico medular, de riego sanguíneo o enfermedad (por ejemplo, hipertensión o diabetes). Una vez descartado el origen orgánico pasaríamos a abordar el peso de lo psicológico. En este tipo de problemas es dónde se demuestra que “la cabeza lo es todo”. Hay pensamientos que entran en nuestra mente de manera consciente, y lo hacen con tanta fuerza que pueden bloquear el mecanismo de la erección. La erección, así como la eyaculación, es un mecanismo involuntario (no podemos controlarlo), de ahí la importancia de dejarse llevar en el sexo. Funcionan como cualquier otro reflejo del cuerpo. Por este motivo, si nos invaden pensamientos negativos de incapacitación, pensamientos que son voluntarios y de los que somos conscientes, es decir, si pretendemos controlar lo incontrolable, tendrá lugar paradójicamente el efecto contrario, la erección se perderá. Algo muy similar ocurre en las mujeres que padecen anorgasmia (incapacidad para llegar al orgasmo).

Para abordar este tipo de disfunción una de las propuestas es la Terapia Cognitiva. El objetivo de la Terapia Cognitiva es trabajar con pensamientos/cogniciones para poder así obtener un cambio en las emociones y la conducta. Hoy os traigo algunas de las ideas que, según el autor Ellis, son motivo de pérdida de erección. Como ya comentaba en otro artículo, disfunción eréctil ha tenido el 50% de los hombres en alguna ocasión, por eso el problema radica en cuando ésta se cronifica o se mantiene a largo plazo. Por eso le concedo tanta importancia a la detección de estos pensamientos y a su corrección. La primera idea es que estos pensamientos son IRRACIONALES y, como cabe esperar, DISFUNCIONALES. Pueden ser fruto de inseguridades, de miedo a perder a la pareja sexual, miedo a no estar a la altura, miedo, miedo, miedo… y es tarea de la Terapia Cognitiva corregirlos y generar pensamientos positivos. A este tipo de terapia suelen añadirse ejercicios de automasturbación y masturbación en pareja. Aquí os dejo algunas de las Ideas de Ellis:

1. Si no tengo un orgasmo, una erección o tardo poco en eyacular, mi pareja no me va a querer.

2. El acto sexual tiene que terminar siempre con el orgasmo, y debemos tener el orgasmo al mismo tiempo. El acto sexual tiene que ser siempre satisfactorio.

3. Es catastrófico no poder tener una erección (u orgasmo) fuerte y buena, o no controlar la eyaculación.

4. Si no he conseguido nunca el orgasmo (o erección), no lo voy a conseguir jamás.

5. Como no soy capaz de dar la talla, mejor no lo hago.

6. Yo no voy a tomar la iniciativa, porque seguro que no lo haría tan bien como él/ella.

7. Debo estar pendiente de que mi pareja disfruta mientras hacemos el amor.

8. Tengo que encontrar la forma de mantener una buena erección por mí mismo, si no seré un desastre y habré fracasado como hombre.

Estas son algunas de las ideas que deben ser trabajadas en terapia y sustituidas por pensamientos de buena ejecución y seguridad. Algo que siempre digo en consulta, es que el sexo tiene dos únicas finalidades: la reproducción y el placer. Si no está en nuestros planes tener hijos, ya sólo podemos utilizarlo para disfrutar. Nunca convirtamos algo que es puramente placentero en una obligación ni en una exigencia. Ahí es donde pierde todo su encanto.

¡Feliz fin de semana a todos/as!

 

-Rosalía Campos

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