Los amantes. La infidelidad sexual.

AMANS, -ANTIS, del latín, persona que ama (Real Academia Española).

¡Hola lectores! Hoy voy a hablaros de la infidelidad sexual a través de las teorías y/o datos que se han extraído de diferentes estudios. Omitiré mi opinión, simplemente voy a exponer diversas conclusiones de autores o terapeutas que han dedicado años de su vida a estudiar este fenómeno. Y, cómo no, me encantaría conocer vuestra opinión al respecto.

Partimos de que hay dos tipos bastante diferenciados de infidelidad; la emocional o romántica y la netamente sexual. Hoy me centraré en la sexual.

Empezaré con las palabras del pedagogo y terapeuta sexual Carlos San Martín. Se apoya en estudios que sostienen que el 80% de los hombres y el 70% de las mujeres alguna vez han sido infieles. Carlos contempla la infidelidad genital como algo “normal” ya sólo por el hecho de que lo hace la mayor parte de las personas. Y basa su propuesta en que nosotros podemos amar a nuestra pareja, podemos amar a nuestros amigos, podemos amar a nuestros hijos, podemos amar a muchas personas, pero eso no implica que no tengamos a veces impulsos sexuales hacia otro estímulo diferente. Y ese impulso sexual puede llevarnos a mantener relaciones extrapareja por el mero hecho de la búsqueda del placer. El ser humano es hedonista desde su nacimiento y buscamos el placer a lo largo de la vida. ¿Qué es la infidelidad?, plantea. ¿Es más fiel el hombre que llega a casa y sólo mantiene relaciones sexuales con su mujer pero no la trata bien, o el que ha tenido algún encuentro sexual con otra persona pero ama a su mujer y la hace feliz día a día? Si mi pareja es feliz, yo seré feliz. Su intención es resaltar la importancia de la cultura y lo que nos ha hecho creer. Quizás si la infidelidad sexual no fuera vista como algo tan trágico, no costaría tanto sufrimiento afrontarla y perdonarla ni cobraría tanta importancia el hecho de decirlo u ocultarlo. Hay autores que incluso piensan que el adulterio puede mejorar la pareja, por ejemplo, Esther Perel. Ahí lo dejo.

Por otra parte, Helen Fisher, antropóloga y bióloga estadounidense, ha dedicado muchos años a estudiar cómo funciona el cerebro enamorado. Cuando estamos enamorados nuestro cerebro libera dopamina, igual que cuando comemos chocolate, y esa persona sobresale sobre todas las demás y ocupa la mayor parte de nuestros pensamientos, parecido a una obsesión. Sostiene que las personas desarrollamos tres impulsos básicos: el impulso sexual, el amor romántico y el apego a una pareja a largo plazo. Estos tres circuitos están perfectamente integrados en el cerebro, sin implicar que tengan que estar asociados a la misma persona. Podemos dirigir nuestro impulso sexual hacia una persona, nuestro amor más romántico hacia otra y el apego hacia una tercera, siguiendo nuestros circuitos cerebrales. Y esto llevaría a muchas infidelidades.

En relación a esto, se conoce la existencia del “efecto coolidge” que explicaría cómo el cerebro del hombre libera más dopamina al ver nuevas hembras atractivas, aquí lo que más pesaría sería la novedad. Y esta liberación de dopamina desencadenaría las ganas de consumir con esta nueva persona sin haber ningún tipo de vínculo emocional.

Aunque quizás no compartáis estas ideas, espero que os hayan parecido tan interesantes como a mí. ¡Que tengáis un buen fin de semana!

Escrito por Rosalía

www.adamiapsicologia.es

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4 Comments to Los amantes. La infidelidad sexual.

  1. Jorge Villalba dice:

    También habría que ver qué definición se ha usado para decir que se es infiel.
    Yo infiel de deseo y de pensamiento lo soy todos los días. Porque me cruzo por la calle con bellezas que eso no es normal de lo buenas que están las chicas. Y más en verano que enseñan carne . Pero llevo ahora 9 años con mi pareja y jamás he tenido nada con contra persona en todo este tiempo. Ni pienso tenerlo. Ninguna de las que me cruzo por la calle me va a aportar más que un gusto momentáneo y no merece la pena romper algo tan bonito que tengo ahora por algo de placer pasajero. Vamos, es como ver descapotables. Que me encantan pero si sé que voy a perder algo que valoro muchísimo (o ponerlo en riesgo) por dar una vuelta en un descapotable, pues me aguanto y me quedo con verlo pasar.

    • Rosalía dice:

      Sí, así es. Las personas tenemos impulsos por naturaleza y, entre ellos, los sexuales, así que no debemos reprimirnos por experimentarlos. El tema de la infidelidad iría más allá y pienso que tiene un valor y un peso dependiendo de la sociedad e incluso de la persona. Así como también tiene que ver con la moralidad y valores en la pareja, y ya sabemos que cada pareja es un mundo. Me parece muy honesto tu comentario, te agradezco mucho compartirlo con nosotros. ¡Un saludo Jorge!

  2. Alicia de Aguadulce dice:

    Alguien que esté en el mundo swinger de intercambios de pareja me puede dar algunos consejos. Mi marido y yo vamos a probar cuando vayamos de vacaciones a Francia en Noviembre.

    • Rosalía dice:

      ¡Hola Alicia! Pues te recomiendo que leas el artículo «¡Compartir es vivir!» porque hablo precisamente de esos temas y se han publicado comentarios al respecto. Espero que te sirva de ayuda. ¡Gracias por tu comentario!

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