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Lo que hacemos después de practicar sexo

Nuestra actitud postcoital es reveladora de muchas cosas, de rasgos de nuestra personalidad, del efecto de hormonas que se disparan, del vínculo con nuestra pareja, etc…No solemos adoptar la misma actitud los hombres y las mujeres, porque el efecto de las hormonas suele ser diferente. El hombre tiende más a quedarse dormido o a fumar el cigarrito, mientras nosotras podemos establecer conversaciones muy profundas o incluso emocionarnos y llorar. Voy a analizar cada uno de estos comportamientos para entender de dónde vienen y por qué nos pasan. La primera idea que me gustaría dejar clara es que muchas de estas reacciones son fruto de efectos hormonales que se disparan tras el sexo, por lo que no debemos darle más importancia que la puramente biológica. Los miembros de la pareja están en manos de endorfinas y otras hormonas.

Se sabe que el efecto de las hormonas que se liberan durante un encuentro sexual (por ejemplo, oxitocina, prolactina y vasopresina) puede resultar ralentizador en el caso de ellos, mientras que en nuestro caso se sobreexcitan ciertas áreas del cerebro, por ejemplo la amígdala que es uno de los centros del control de las emociones.

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Entre algunas de las reacciones postcoitales más usuales están:

Incontinencia verbal. Hablamos de temas profundos, hacemos confesiones inoportunas o hablamos sin parar de temas triviales. Esto es efecto de la liberación de oxitocina (hormona relacionada con el vínculo y la comunicación). Es más común en nosotras.

Damos excesivas muestras de cariño. Es una manera de afianzar la relación y el vínculo tras el encuentro sexual. “Quedarse abrazados después de hacerlo y darse infinitas caricias”.

Melodrama y lágrimas.  Lágrimas abundantes que son efecto de la sobreactivación de la amígdala, según defienden algunos psiquiatras. Esto es un patrón más femenino que masculino.

Sueño profundo. Se pueden caer redondos una vez acaba el encuentro sexual. Esto es consecuencia de la liberación de prolactina durante el coito. Es más típico en los hombres.

Fumarse un cigarro, irse sin despedirse, coger el teléfono móvil…Son todos ellos comportamientos sin una base lógica ni coherente con la situación, y que no deben malinterpretarse. Cada persona se deja llevar por lo que le pauta su cerebro en ese momento.

En conclusión, puedo decir que las reacciones postcoitales “no se deben tener muy en cuenta”, puesto que no son estrictamente racionales. Si no entendemos por qué se queda dormido, por qué se fue sin apenas despedirse, por qué está melancólica y llorando…no debemos preocuparnos. No son reacciones que guarden una relación directa con el sexo que acabamos de mantener. Así como tampoco son reacciones estrictamente masculinas o femeninas. Son tendencias generales que pueden verse invertidas en algunas ocasiones, siendo ella la que se duerme como un tronco y él el que le repite diez veces seguidas que la ama.

¡Espero que os haya resultado tan interesante como a mí!

¡Hasta la semana que viene!

Escrito por Rosalía

www.adamiapsicologia.es

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