¡Cuánto más me atrae, menos consigo la erección!

¡Hola de nuevo! Esta semana me apetece hablaros de la famosa impotencia o disfunción eréctil y de cómo puede afectar a la relación de pareja. La primera idea que me gustaría dejar clara, y que ya apoyaban Masters y Johnson (mis terapeutas sexuales de referencia) es que ninguno de los miembros de la pareja debe sentirse culpable y que los dos son necesarios para poder solucionarlo. Con motivación e implicación de ambos, todo puede cambiar.

Aproximadamente el 50% de los hombres ha perdido en alguna ocasión la erección así que ¡TRANQUILIDAD! Supone el primer motivo de consulta en sexología. Es tan prevalente porque son muchos los factores que pueden originarla (tabaco, alcohol, hipertensión, ansiedad, estrés…) y es muy fácil caer en el bucle de: tengo miedo a hacerlo mal–noto que no tengo control–me autoobservo–creo que mi pareja no disfruta–pierdo la erección—evito tener relaciones sexuales. Frente a los que tienen buen funcionamiento que al percibir control de la erección, tienden al acercamiento sexual y al disfrute pleno.

Otro problema derivado de esto es cómo lo interpreta la pareja: “ya no le atraigo físicamente”, “es por mi culpa”, “¿existirá otra persona?”. Debido a esto muchas parejas llegan a plantearse la ruptura y tirar definitivamente la toalla.

Mi consejo es hablar del tema desde el momento en el que se perciba que algo está fallando, nunca omitirlo ni actuar como si no pasara nada. Esto sólo hará que el problema se enquiste más, que la pareja se distancie y que luego solucionarlo resulte más difícil.

Otro caso muy típico es la denominada disfunción eréctil situacional que aparece por ejemplo en hombres infieles. Se muestran erectos con su pareja habitual, a la que están acostumbrados y les resulta conocida, pero pierden la erección con el/la amante, el/la cual les impone, les resulta un persona desconocida o tienen miedo a no estar a la altura. Para conseguir una erección satisfactoria es necesario estar tranquilo a la hora de iniciar la relación sexual, no tener miedos ni inseguridades porque esto es lo que generará precisamente la “ansiedad de ejecución” que impide que la sangre llegue al pene y que la erección persista con normalidad. Por ello, cuando se empieza una relación sentimental y la otra persona te atrae mucho, hay hombres que se autogeneran miedos e inseguridades, fundamentalmente relacionados con el miedo a perder a esta persona, que impiden que se dejen llevar y, en consecuencia, pierden la erección. Esto da lugar a frustración y fomenta aún más el miedo a volver a hacerlo mal en la próxima ocasión. Es como un círculo vicioso.

La erección es un reflejo, es algo involuntario, no debemos controlarla con nuestros pensamientos. Y como el sexo está ligado a todas las demás áreas de la pareja, se deberá empezar por ganar confianza en uno mismo y en la pareja, no sentirse inferior, generar situaciones de intimidad y comunicación, para, a continuación, transportar estos progresos al área sexual. Confianza y tranquilidad son los pilares para una buena erección y para la satisfacción sexual.

¡Os deseo un feliz fin de semana! Y, recordad, todo tiene solución. ¡¡No hay que entrar en bucle!!

 

-Rosalía Campos, Psicóloga-

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