Anorgasmia

¿Qué es un orgasmo? 
Es el punto culminante o de mayor satisfacción de la excitación sexual. 

Es la descarga de tensión durante el ciclo de la respuesta sexual a través de  contracciones musculares rítmicas.

El orgasmo es la respuesta neurovegetativa que el organismo produce a los estímulos generados por la fase de excitación de la respuesta sexual humana. 

Las reacciones orgásmicas se desencadenan a partir de las influencias recibidas a través de los nervios sensoriales y, más específicamente, de las fibras táctiles y de presión que se reparten por toda la superficie corporal. 

 

Hay millones y millones de definiciones, a cada cual más precisa, pero por muy detallada que sea no se acerca ni de lejos a las sensaciones de quien lo ha vivido. Y es que es prácticamente imposible de explicar. Para entenderlo, solo lo puedes sentir. Si no sabes si lo has tenido o no, es fácil, no lo has tenido.

29-12-2014-Fuegos-artificiales

 

¿Entonces, si no he tenido un orgasmo tengo anorgasmia?

Hay diferentes tipos, puedes no haberlo tenido nunca, haberlo tenido pero ya no, solo con objetos o que se produzca solo en determinadas circunstancias. Por lo tanto, se considera anorgasmia cuando eres incapaz de alcanzar el orgasmo o si presentas una gran dificultad para conseguirlo, aunque la estimulación que recibas es suficientemente intensa para ser desencadenado.

Esta duda, la tienen muchas personas, y es que una de las causas que más anorgasmias genera es el desconocimiento de las condiciones necesarias para que se produzca el reflejo del orgasmo. El mal de todos los males es una creencia muy extendida e interiorizada, y es que el orgasmo surge, de repente, porque sí, toca un poco por ahí, y ya está.

Esta creencia reafirma que este reflejo es una experiencia que se produce espontáneamente. Muy lejos de ello, como en cualquier otro aspecto de nuestra vida, para hacerlo con naturalidad y espontaneidad se necesita de un aprendizaje previo. Si no sabes cómo has hecho algo que te ha gustado, difícilmente lo podrás volver a hacer, por mucho que quieras. Si sale bien, será puro azar.

A causa de la gran desinformación que existe a nivel sexual, muchas personas desconocen las condiciones que les favorecen individualmente a conseguir su propio orgasmo, y no han podido aprender sin censuras,  ni saben cómo hacer para alcanzarlo. En esta, nuestra cultura occidental existen algunos mitos que favorecen que las mujeres tengan una dependencia total de las gratificaciones sexuales en pareja, lo que quiere decir que sienten su sexualidad como plena, solo con pareja, y no como un valor individual que pueden decidir si compartir o no. Esta idea, dificulta el aprendizaje de la propia respuesta, ya que si no te conoces a ti misma, difícilmente podrá conocerte el resto.

Si pensamos en un regalo, parece obvio, como iba a saber nosequien que me gustaban los libros de bolsillo con tapa dura de historias del mar si no se lo digo. Y mucho más evidente, como voy a saber yo si me gustan por mucho que me cuenten si no los he leído. Sería pura casualidad si acertara en el regalo, ¿no? Y si quisiera que lo volviera a hacer, debería de decirle que me ha gustado que me regale eso en concreto. Cosa que llevado a la sexualidad, no se suele hacer.

Por lo tanto, en muchas ocasiones, por desgracia, el conocimiento acerca de la consecución de tu orgasmo queda relegado en manos de otras personas, que unas veces acertarán, y otras no.  Y es que la prohibición del aprendizaje a través de la masturbación ha sido un hecho constante en la vida de las mujeres a pesar de que le lleva ventaja al coito en lo que a orgasmo se refiere. Siendo este curiosamente una técnica que dificulta la consecución del orgasmo en una gran mayoría de las mujeres, no de hombres, debido a que la vagina es una zona que físicamente tiene pocas terminaciones nerviosas  en conexión con la zona sacro-lumbar de la médula espinal, lugar donde se produce el reflejo orgásmico. Vaya.

 

Vale, me dejo llevar, pero ¿y si… ?

Aquí entran en juego todas nuestras creencias. Hay quien tiene miedo de que una situación se le vaya de las manos, y desarrolla un mecanismo de defensa que consiste en hipercontrolar y contener así su propia respuesta sexual. Este es otro de los aspectos relevantes en el impedimento de la consecución del orgasmo, el hipercontrol. Es lo que se conoce como el rol del espectador. Algunos de los motivos que te pueden llevar a este autocontrol son la culpabilidad ante el placer, el miedo a la ejecución por  vergüenza, la ansiedad ante las exigencias de la pareja, aspectos religiosos, o vivencias traumáticas sexuales entre muchos otros.

 

¿Qué puedes hacer?

Condiciones necesarias para la consecución del orgasmo. Para tener un orgasmo, es importante tener un estado de salud bueno, y partiendo de esa base, importantísimo, un proceso de  excitación previo a través de la estimulación sexual, tanto física como mental.

Es conveniente un estado de “relajación”, lo máximo que se pueda en un momento te excitación. Y es que una persona tensa tendría su cuerpo en posición de defensa, cosa que aleja inevitablemente la posición de recibir placer. Esto es debido a que el estado de relajación predispone a una mejor percepción de los estímulos sexuales y placenteros. Sin dormirse, o será contraproducente.

 

Si quieres que las cosas salgan bien, primero, hazlas tú misma.

 

Un besete!

 

Escrito por Bea. H

Graduada en Psicología. Especializada en Terapia de Parejas y Sexología

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